viernes, 26 de abril de 2013

¡BRUJERÍA!, Vol. 2: LA PUTA DE LA CABRA

Antes de nada, quería agradecer a los visitantes, habituales o esporádicos, el seguir ahí y poco a poco incorporándose en la sección de comentarios, haciendo que esta noche vayamos a llegar a las 20.000 visitas, una cifra que ni remotamente se me habría ocurrido como alcanzable cuando empecé este blog allá por el último cuatrimestre de 2011.

Mención especial a los pajilleros que entran buscando La noche de los zombies calientes para descargar y "descargar". ¡Aplaudamos a los pajilleros (ya que ellos tienen las manos ocupadas para auto-aplaudirse)!

Al lío. Brujas, brujas, brujas... Y Rob Zombie. A priori, deberíamos estar ante otro hito del cine de terror... Aham... Cada día tengo más morenos los huevos. Hoy nos visitan...

THE LORDS OF SALEM
(The Lords of Salem, 2012)
SINOPSIS: Siglos atrás, Salem era conocida como un centro neurálgico del mal, donde las brujas se reunían para llevar a cabo sus secretos rituales. Hoy, Heidi conduce un exitoso programa de radio centrado en el rock duro; un día, recibe un vinilo promocional de una banda llamada The Lords. Su música, extraña y siniestra, la turbará profundamente, provocándole pesadillas y alucinaciones.

Como habréis podido comprobar, esta película es muy reciente (estrenada en USA hace una semana; aún no estrenada en nuestro país), por lo que su lugar natural sería la sección de críticas Póker de Ashes. ¿Por qué entonces incluirla en una sección en la que muy probablemente terminará descuartizada y humillada? ¡Por méritos propios, ofcórs!

La última película de Rob Zombie, protagonizada por el culo de Sheri Moon Zombie es un despropósito de magnitudes épicas. Viniendo de un director tan creativo y habitualmente original y transgresor, ¿cómo es esto posible? Precisamente por pasarse de creativo, original y transgresor y por poner de prota al pato mareao de su mujer.

Las grandes ideas y conceptos siguen ahí; los planos ominosos, espectaculares, que se graban en la retina siguen ahí; la (escasa) banda sonora acertadísima sigue ahí; y la atmósfera desasosegante y turbia que tan bien sabe capturar sigue ahí. ¿Qué falta? Guión. Porque no me creo que aquí nadie supiera a dónde mierdas estaba yendo la película. Zombie no quiere darle un final típico, de esos en los que la protagonista se salva y el mal es vencido. No. Pero precisamente por eso, no hay final. Las últimas escenas son una sucesión de videoclips sin diálogo, sin sentido y llenos de pretendido simbolismo satánico...

...¡una mierda como un piano de cola de Nacho Vidal! La narración se disuelve, desaparece, con intenciones de resultar onírica, destructiva, sangrante, pero el único que queda envuelto en una pesadilla, destruido y desangrado es el espectador (sobre todo si os dignáis a pagar por este zurullo diabólico). ¡Coño, que hasta Satán es un Teletubbie con brazos-polla enredadera!

Rob Zombie ha defraudado hasta a los entrañables pajilleros del blog, porque sí, la película está llena de tetas. De tetas femeninas además... ¡De tetas femeninas de putas viejas! ¡La "niña Medeiros" marca tendencia entre las brujas en concepto de tetas-bolsa resecas!

Os dejo con el horror videoclipero de Rob Zombie. Y tetas.

6 comentarios:

  1. La veré en cuanto pueda y si es mala confirmará que Zombie ha perdido el talento de sus tres primeros films, sobre todo Los Renegados del Diablo, que era cine setentero 100%.

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    1. Me atormentas desde diferentes frentes xD Sí, tengo que ver YA la de Los Renegados del Diablo. A ver si este finde...

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    2. Pero ponte de nuevo La Casa de los 1000 Cadáveres, fijo que la ves de otra manera y es perfecto verlas seguidas para experimentar la diferencia de tonalidades y cómo las escenas de talento que están más o menos aisladas en la primera ya en la segunda campan a sus anchas a lo largo del metraje.

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    3. Pues eso, lo que te había comentado. Un "double feature" en toda regla. This weekend, baby.

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