miércoles, 31 de octubre de 2012

6-6-6 SUGERENCIAS PARA UNA NOCHE DE HALLOWEEN

No sorprendo a nadie si digo que, globalización mediante, nos estamos americanizando en muchos aspectos, para lo bueno (poco) y para lo malo (demasiado). Afortunadamente, el de esta noche es uno de los préstamos que a mí más atractivos me resultan: la noche de Halloween. Y no, no soy de los que se disfrazan y celebran fiestas esta noche (aunque no me importaría ni lo uno ni lo otro si es entre amigos), pero sí que me gusta prepararme un sano cóctel de películas de terror para esta ocasión.

Es por esto que se me ha ocurrido ofreceros hoy varias opciones para, según vuestras preferencias, disfrutar de la noche de Halloween, solos o acompañados, con un buen puñado de cintas, ya sea en formato maratón o en el clásico double-feature.

Tomad y devorad todos de él, porque éste es mi cuerpo...
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OPCIÓN 1: MONSTRUOS CLÁSICOS DE LA UNIVERSAL
(o “Bichos que ya no dan miedo pero tienen sabor añejo”)
No es nada original. No es ninguna sorpresa. Pero no puede faltar.

Si existe un momento perfecto del año para ver por primera o decimoctava vez a los monstruos clásicos del cine que tanto se han visto desvirtuados desde sus orígenes cinematográficos, ése momento es Halloween: ambientación ideal, excusa perfecta y además, siendo películas tan relativamente breves, facilitan el formato maratón.

El Drácula (Dracula, 1931) de Bela Lugosi, el Frankenstein (Frankenstein, 1931) y La Momia (The Mummy, 1932) de Boris Karloff y El Hombre Lobo (The Wolf Man, 1941) de Lon Chaney Jr. nos proporcionarán algo más de 4 horas de entretenimiento viejuno por el que los años sólo pasan en el apartado técnico y, si acaso, en el terrorífico, pero hoy en día, ¿qué nos asusta? La prima de riesgo y poco más. A este cóctel se le pueden sumar más ingredientes o sustituir alguno de los ya citados, añadiendo a la mezcla El hombre invisible (The Invisible Man, 1933), La novia de Frankenstein (The Bride of Frankenstein, 1935) o La mujer y el monstruo (Creature from the Black Lagoon, 1954), todas ellas de la Universal más clásica.

Y si no siempre os quedará recurrir a la Hammer con Christopher Lee sustituyendo a Bela Lugosi como el conde Drácula o a Boris Karloff como el monstruo de Frankenstein. En cualquier caso, optar por los clásicos es siempre una buena elección para la noche de Halloween.
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OPCIÓN 2: BREVES RELATOS DE TERROR JAPONÉS
(o “Hay vida muerte antes de The Ring o La Maldición”)
Esta propuesta es más bien breve debido a que se centra en el visionado de una sola película: El más allá (Kwaidan, 1964), de Masaki Kobayashi. Pero es una opción limitada porque contiene en sí misma, en sus casi 3 horas de duración, cuatro relatos completamente diferentes de terror japonés, más conocido como J-Horror, género que empezó a despuntar en los años 60.

Historias de espectros y fantasmas, de mujeres abandonadas, de entidades sobrenaturales, de guerreros caídos que regresan para celebrar la victoria de la batalla en la que fueron derrotados, o del reflejo de un hombre desconocido en el fondo de una taza de té. Éstos son los catalizadores de las diversas historias de terror con tintes góticos que Kobayashi nos entregó hace casi medio siglo y que hoy en día todavía resultan inquietantes.

Si os supiera a poco, siempre podríais compaginarla con Onibaba (Onibaba, 1964), de Kaneto Shindô, con la que siempre la relaciono mentalmente pues las descubrí al mismo tiempo. ¿Os pasará a vosotros lo mismo?
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OPCIÓN 3: CASAS ENCANTADAS DE AYER Y DE HOY
(o “Dices tú de síndrome de Diógenes...”)
Los relatos de casas encantadas se remontan hasta más allá de "La caída de la casa de Usher" de Edgar Allan Poe, y en su camino hasta la actualidad tampoco han cambiado tanto (por no decir que no lo han hecho nada). La concentración de una serie de fenómenos sobrenaturales en un espacio cerrado y limitado siempre ha dado mucho juego en tanto que el propio escenario acentúa en sí mismo la sensación de opresión y claustrofobia. Si a estos ingredientes les añades un personaje catalizador que se torne representación física de la locura desatada por el componente atmosférico, voilà!...

Por estas razones yo recomiendo para esta noche El resplandor (The Shining, 1980), de Stanley Kubrick, por mucho que Stephen King y sus seguidores talibanes se empeñen en decir que la película es una mierda mu gorda no se merece las alabanzas que cosechó.

Y como posible complemento patrio, algo más contemporáneo, tendríamos Los Otros (The Others, 2001), la cinta de consolidación de Alejandro Amenábar con una guapísima Nicole Kidman, antes de que se operase los labios para parecerse a Carmen de Mairena con catastróficos resultados.

Esta opción no la aconsejo si vais a dormir en un hotel y/o casa abandonada.
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OPCIÓN 4: COMEDIAS DE TERROR
(o “No te rías que se me salen los intest... Tarde”)
¿Qué es una comedia de terror? Si os paráis a pensarlo descubriréis que es la reacción más normal del mundo: reírte ante algo que debería asustarte. Es la reacción catártica por excelencia a la que hemos recurrido todos inconscientemente a lo largo de nuestras vidas. ¿A quién no le ha entrado la risa floja cuando está acojonado? ¿Quién no ha empezado a soltar chascarrillos o contar chistes después de haberse dedicado a contar historias de terror con los amigos?

La risa es nuestra herramienta principal contra el miedo, y el cine entendió esto hace mucho tiempo. Hace tanto ya, que es raro encontrarse con comedias de terror que sean realmente buenas. El género revivió en el siglo XXI gracias a la saga Scary Movie, al tiempo que fue descaradamente descuartizado por ella misma tiempo después. Afortunadamente, un pequeño grupo de irreductibles cineastas se decidieron a salvarnos del apocalipsis...

Ayer mismo analizábamos en este blog Cockneys vs. Zombies (Cockneys vs. Zombies, 2012) como la más reciente incorporación al subgénero, pero ésta misma admite entre sus influencias, por su carácter también británico, por supuesto, a mi primera recomendación: Zombies Party (Shaun of the Dead, 2004), una desternillante odisea de dos amigos que reúnen a su círculo de amigos y familiares para refugiarse de un apocalipsis zombie... en su pub favorito.

Pero si lo que os gusta más es el sabor añejo con litros y litros de sangre, siempre os quedará Tu madre se ha comido a mi perro (Braindead, 1992), de un Peter Jackson aún por consolidar con no-sé-qué de un anillo...

Risas, sangre, más sangre y cientos de zombies.
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OPCIÓN 5: META-CINE DE TERROR
(o “Zombies viendo películas de zombies que matan zombies”)
Para los que disfrutéis del rollo "meta"... ¿Qué hacéis que aún no estáis viendo Community, la metaserie de televisión por excelencia? En fin...

Para los que disfrutéis del rollo "meta", es decir, de las películas que hacen referencia a sus propias mecanismos, esta noche no podéis dejar de ver Tucker & Dale contra el Mal (Tucker & Dale vs. Evil, 2010) y más especialmente La cabaña en el bosque (The Cabin in the Woods, 2011), ésta última ya con reseña en el blog (¡clic!).

Con la primera propuesta acompañamos a Tucker y Dale, dos amigos que deciden pasar el fin de semana de pesca en una cabaña en el bosque, y que son seguidos por un grupo de adolescentes pensando que son una especie de asesinos psicópatas como hemos visto en tantas películas de terror americanas. Pero nuestros dos protagonistas no son más que dos paletos que no entienden por qué han empezado a aparecer cadáveres de jovenzuelos estúpidos alrededor de su cabaña. ¿Un pacto suicida? Risas y más risas.

La segunda, como decía, es la película de terror más metacinematográfica que se ha realizado a día de hoy, bebiendo de miles de referencias para darnos una explicación lógica, sencilla y coherente para la lógica del 100% de las películas de terror que se han realizado en Estados Unidos en los últimos 30 años... No voy a desvelar nada más, pero os garantizo que la premisa de este filme hace parecer buena a la saga Viernes 13 y (aún más) perfecta a la saga Evil Dead.
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OPCIÓN 6: LA TRILOGÍA DE LOS MUERTOS MALVADOS
(o “Las locas aventuras Ash Williams, su muñón y una motosierra”)
¿Alguien ha dicho Evil Dead? Oh, qué curiosa casualidad...

En esta ocasión no voy a dar más explicaciones. Todos conocéis ya mi devoción por la saga de Ash Williams, momento álgido en la carrera de Bruce Campbell y, para mí, la mayor aportación de Sam Raimi a la historia del cine, dentro del género de terror, claro está.

Nada como contemplar durante la noche de Halloween la evolución de una trilogía que empezó con un filme de terror puro, salpicado -eso sí- de humor negro, para seguir con un remake-pero-no que daba la vuelta al género alimentándolo de comedia, slapstick y genialidad mediante, y culminando en un relato de aventuras medievales sobrenaturales en el que los elementos cómicos prevalecían y el horror se limitaba al "ejército de las tinieblas" que da título a esa tercera entrega.

La perfección hecha trilogía de terror cómico.
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¿Y bien? ¿Vosotros qué vais a ver esta noche de Halloween?

2 comentarios:

  1. Pues ese hombre en la taza de café si que llama la atención.... jaja... Más que el resto de fantasmas juntos.

    Voy a ver si la encuentro...

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    1. No es difícil de encontrar en internet, pero nunca la he visto ni para comprar ni para alquilar, así que en este caso se impone la ilegalidad. Eso sí, en cuanto la vea a la venta pa' la saca.

      Anyway, la película no te va a defraudar aunque la historia del señor al otro lado de la taza es la última y más breve. De todos modos, todas las partes merecen la pena.

      Suerte en tu búsqueda ;-)

      P.D. ¿Es usted Anónimo Rodríguez o Anónimo Fernández?

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