lunes, 17 de octubre de 2011

CLÁSICOS, Vol. 3: LA MOTOSIERRA DE ASH

Antes de empezar debo decir que voy a ser totalmente parcial respecto al análisis de este filme, porque estamos ante mi película de terror favorita de todos los tiempos (con permiso de esas joyas del cine mudo que son Nosferatu, El gabinete del doctor Caligari o La caída de la casa de Usher).

Hablo de la segunda entrega de la (omnipresente en este blog) saga de The Evil Dead, a cargo de Sam Raimi. Hablamos de...

TERRORÍFICAMENTE MUERTOS
(Evil Dead II: Dead by Dawn, 1987)
SINOPSIS: El bueno de Ash se dispone a pasar un fin de semana en el bosque con su novia. Pero todo se va al traste cuando repoducen una cinta en la que un profesor había grabado varios pasajes del Necronomicon, el Libro de los Muertos, convocando a una fuerza demoníaca que convierte a la compañera de Ash en un monstruo ávido de carne.

La leyenda de Ash Williams (encarnado por un sorprendente Bruce Campbell) se consolida aquí, abriendo paso a la chulería-carisma-grandeza que demostrará en la tercera entrega de la saga, El ejército de las tinieblas (próximamente), a la cual da paso la conclusión de esta segunda parte. Hail to the king, baby!

Nos presenta un caso complicado: ¿remake o secuela de Posesión Infernal? Estrictamente estaríamos ante una secuela, si bien los primeros minutos son un remake-resumen de la primera, en la que Ash llegaría con su novia, no con sus amigos. Por otro lado, esta película revisita alguna escena de la anterior, como la violación arborícola (¡que alguien riegue ese bosque con bromuro, por favor!).

Lo que hace perfecta (en sus objetivos) a esta película es que todo lo que en la original era tensión y terror, ahora es exceso y locura. Ash no sólo descabeza a su novia, sino que ésta volverá a la vida, bailando, poseída, en una escena tan bella como inquietante.

Así, la primera mitad de la película (la mejor) se convierte en un tour de force de Campbell para hacer que Ash, en su soledad, comience a volverse loco, a sucumbir a la posesión, a no distinguir realidad de ficción, a retroalimentar su obsesión, la brutalidad de los demonios y el surrealismo de la escena a través de elementos como la posesión y posterior amputación de su mano, o la evolución más espectacularmente divertida y oscura del fenómeno poltergeist, con todos los elementos de la cabaña riéndose de su locura.

Tal es mi devoción por la película que no he podido quedarme con una sola escena. Os dejo con la mano poseída de Ash...


...y el paradigma de su locura en la película.


WHO'S LAUGHING NOW?

2 comentarios:

  1. WHO'S LAUGING NOW????

    jajaja, muy bueno.

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  2. La adoro, bueno, a toda la trilogía de Evil Dead, aunque me quedo con Posesión Infernal, por amateur, por descarada, por bruta, por desprejuiciada...

    http://transgresioncontinua.blogspot.com.es/2010/11/posesion-infernal-deep-in-woods.html

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