jueves, 6 de octubre de 2011

BLAXPLOITATION, Vol. 1: DRÁCULA

Sin dejar a un lado a los vampiros, hoy viajamos a los años 70, donde todo valía, donde el LSD se tomaba para desayunar y donde la industria cinematográfica americana decidió que debía ser un éxito comercial la incorporación exagerada y sobre-explotada de la raza negra en sus películas, puesto que ésta era cada vez más aceptada (y numerosa) en una sociedad estadounidense que ya era la principal exportadora de cine a nivel mundial.

A este proceso de sobre-explotación del papel de la raza negra en Hollywood, con inclusión de la entonces emergente música Funk y la revisitación del Soul en sus bandas sonoras, fue conocido como BLAXPLOITATION.

Desde sus notables orígenes con SHAFT (que llegó a conocer una serie de televisión, varias secuelas y un reciente remake), hasta los curiosos homenajes como JACKIE BROWN (de Tarantino) o la reciente parodia de este tipo de filmes en BLACK DYNAMITE, este "movimiento" de la Blaxploitation ha recorrido turbios caminos para sostenerse y justificarse, alcanzando cotas del absurdo que nunca se creyeron posibles hasta entonces.

Así, nos encontramos con ejemplos como...

DRÁCULA NEGRO
(Blacula, 1972)
SINOPSIS: Un príncipe africano acude a Transilvania para pedir al conde Drácula que le ayude a combatir el tráfico de esclavos. El aristócrata se burla de él y como castigo lo vampiriza. En la época actual, dos propietarios de un negocio de decoración deciden trasladar a su negocio en Los Ángeles los muebles y objetos del castillo, entre los que se encuentra el ataúd de Blácula.

El mito de Drácula, potenciado por Bram Stoker a pesar de que los vampiros ya conocían distintos precursores, ha sido objeto de diferentes prostituciones adaptaciones, con clásicos protagonizados por el mítico Bela Lugosi o el no menos mítico Christopher Lee, hasta pedos mentales desviaciones extremas patrias, como BRÁCULA: CONDEMOR II, o de temática futurista, como DRÁCULA 3000 (próximamente en WTF? of the Dead).

Por eso no es de extrañar que este Blácula no desentone en la historia de una figura literaria y cinematográfica que ya ha conocido todo tipo de representaciones, convirtiendo de hecho a ésta DRÁCULA NEGRO en una pequeña joyita del terror cutre que se antoja más simpática que repudiable. Pero basta ya de teorizar sobre la concepción de la obra; vayamos al grano.

Recordemos que estamos en los años 70, donde ya la homosexualidad empieza a ser una temática más abordada en todos los ámbitos de la sociedad "post-amor libre", aunque en muchos de ellos todavía aparecen como personajes paródicos-cliché en sus representaciones cinematográficas, casi del mismo modo que a estos "blaxplotados".

Por esta razón y porque así asistimos al despertar de Blácula en América, he escogido esta escena en la que los dos personajes que aparecen junto al protagonista son absurdamente abiertamente homosexuales, o eso pretendían hacernos pensar los dobladores con una pluma más que marcada en sus diálogos. Here it comes...

BLACK POWER vs. FLOWER POWER!


Y con estas premisas...
(a) Los vampiros son pálidos por la falta de sangre.
(b) Los negros son... bueno, negros. Así como marrones de piel.

...los creadores llegaron a la conclusión de que...
(c) Un vampiro negro tiene que ser amarillo "limón pocho".

PEACE, NIGGAS !

3 comentarios:

  1. Me compré en su momento tanto Blackula como Scream Blackula Scream, y aún las tengo sin ver, un día me animo con ellas.

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    1. La primera es inmensamente disfrutable desde la coña, el ambiente setentero y todo el rollo blaxploitation (en V.O. gana enteros).

      La segunda produce cáncer.

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  2. La veré en V.O, como siempre, sólo veo cine doblado en pantalla grande, porque no me quedan más cojones XD

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