jueves, 20 de octubre de 2011

ANIMALICOS, Vol. 2: LA MUSARAÑA

Los años 50 no alimentaron el género del terror cutre únicamente de la mano del genialmente terrible (o terriblemente genial) Ed Wood, al cuál dedicaremos un ciclo un día de estos.

También podemos encontrar si revolvemos la mierda indagamos un poco a otros directores también terribles como Ray Kellogg (no, éste no es el de los cereales), de cuyo debut hablaremos también próximamente.

Este ex-militar americano nos legó un filme indispensable para la sección ANIMALICOS...

MUSARAÑAS ASESINAS
(The Killer Shrews, 1959)
SINOPSIS: A causa de un fuerte huracán un grupo de turistas quedará atrapado en una remota isla. En ella vive un científico que intenta acabar con la superpoblación de la Tierra, para ello ha creado una criatura gigante que se volverá contra él y contra todo ser vivo: la musaraña asesina.

Emmm... o sea... vamos a ver... no me quiero enfadar... a ver cómo te lo explico, señor Kellogg... ¿has visto una musaraña alguna vez en tu puta vida? Como la respuesta es bastante obvia, vamos a ilustrarte un poco...

¿Ves algún jodido parecido entre lo que tú llamas "musaraña" y una de verdad?

(a) Sí, son calcadas. Y ahora déjame a solas con mi pegamento.
(b) Hombre, la mía es un poco grande... Y bueno... ¡es que son "asesinas"!
(c) Como un huevo a una castaña, pero me lo he llevado muerto y me estás dedicando una entrada en tu blog (concepto que no existía entonces pero que ese día me sentía un poco Nostradamus tocapelotas).

Para aclarar vuestras ideas os diré que las musarañas de esta película son perros teñidos con una máscara y unos colgajos de pelo. Ah, qué aroma de mercadillo vintage. Si es que tienes que quererlos, pobrecicos...

En fin, os dejo la muestra para que veáis a estas terribles "criaturas gigantes" (gigantes para la especie a la que pertenecen...).


ADVERTENCIA: Varios perros fueron maltratados psicológicamente durante la grabación de esta cinta, obligados a ser caracterizados de forma hortera, horrible y denigrante.

2 comentarios:

  1. Si al menos hubiesen puesto perros de los lanudos hubiera tenido su perdón. A fin de cuentas "La cosa de otro mundo" era un tío calvo con cara de autista y colaba... ¡Pero es que aquí usaron un dalmata!.

    No llega al nivel de "Pollo Jurásico" -aquel chofer negro aun sale en mis pesadillas- pero apunta alto.

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  2. Es que el pollo es mucho pollo... además aquí por lo menos los actores son actores de verdad.

    Eso sí, cuando salen todas las "musarañas" a la vez aquello parecen pompones de animadora en movimiento... mother of God!

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