Por supuesto, una vez más, los expertos en
marketing encargados de titular las películas en español se han puesto creativos, si bien más o menos de forma justificada. Es muy posible que en España el target no hubiera sido muy adolescente para una película titulada
Cuerpos calientes... o sí, pero no el mismo tipo de adolescentes.
El caso es que estamos ante la clásica comedia romántica (que al final resulta dramedia cutre) que te cuenta absolutamente toda la trama (y el 90% de los chistes) en el
tráiler. ¿Por qué ir a verla? Por puro
sadomasoquismo. ¿Y qué sería de esta santísima web sin el masoquismo para ver basura cinematográfica? En este caso, al menos, la primera mitad de la película es
autoconsciente de su absurdez y, por tanto, es la parte decente; la basura viene después, cuando trata de racionalizarse, de normalizarse, provocando también una "normalización" de la trama hasta el punto de que su ya cantada predictibilidad se convierte en una mierda de obviedad del tamaño del
Monstruño. ¡Despedacémosla ahora!
ZOMBIES AMOROSOS – De Shakespeare a Romero
(o “¿Pero esta puta mierda qué es?”)
No, esto no es Tromeo y Julieta (algún día la traeré por este blog), pero que yo sepa la Troma es más consecuente con las mierdacas que hace. Esto es otra cosa. La típica historia...
Chico conoce chica.
Chico se come el cerebro del novio de la chica.
Chico absorbe los recuerdos y sentimientos del novio difunto.
Chico secuestra chica para "protegerla".
Chico se enamora de chica y empieza a curarse de su "zombitud".
Chica empieza a enamorarse del chico que se comió a su novio.
Chicos enamorados contagian su amor al resto de zombies.
Zombies amorosos empiezan a curarse y ayudar a humanos.
La humanidad se salva en una espiral de amor y podredumbre.
Si consideras esto un spoiler de la película, (a) No has visto el tráiler, que te cuenta exactamente esto, y (b) Puedes darme las gracias en los comentarios, sobre todo si ibas a pagar por verla. No,
no es digna de verla pagando y sólo debe hacerse en un ambiente jocoso (amigos/birras/guotévar) o acabarás con ganas de comerte el cerebro de quien la propuso.
Pero ya digo, la primera mitad es fácilmente salvable, entretenida incluso, con un prólogo desde la mente de nuestro zombie adolescente
(¿adolescente? ¡mis huevos morenos!), su día a día con su amigo, el filósofo (
*) encargado del título de esta crítica y su vida como
catequista devorador de cerebros.
Slice of life, nunca mejor dicho, de la absurdez caníbal.
La moraleja a extraer de la película es "Still a better love story than
Twilight"... O
"Si quieres comerle tól asunto a una jamelga, cómele antes la cabeza a su novio. Literalmente." ... No. Lo que nos enseña esta pretendida comedia (que, en el momento en que deja de serlo, aburre a las ovejas) es que, como muchas veces hemos hablado en este blog, una historia absurda y cuya mera existencia ya sostiene el "WTF?" puede ser plenamente satisfactoria SI Y SÓLO SI no pierde en ningún momento su conciencia de absurda. De otro modo, cae a plomo.
En su favor, decir que los actores están todos correctos, si bien la presencia de Malkovich es puramente testimonial, casi un cameo dividido en 5 escenas (no sale ni 5 minutos en total). La pareja protagonista es creíble, es consistente; no hay duda de que los zombies amorosos se contagiaron porque "estaban pa' comérselos"
*badum-tss* y, como ya dije en la sala, ambos protagonistas podían confirmar que el novio muerto "estaba bueno"
*re-badum-tss*.
–Si esperáis una comedia de terror, os llevaréis una
decepción absoluta.
–Si esperáis una comedia romántica convencional, no tardará en llegaros.
–Si esperáis una reflexión sobre la conciencia del zombie entregado al amor, pasados ciertos niveles de podredumbre y destrucción física, el
biopic de la Duquesa de Alba estará al caer. Preguntad por Telecinco.
(*) "Hambre... Ciudad...". Aquí hay una crítica a la cultura de masas y la postmodernidad cosmopolita que... ¡mis huevos morenos strike back!.